China construyó un vasto imperio petrolero en Venezuela. Ahora corre el riesgo de quedar fuera del juego

Durante casi dos décadas, China apostó fuerte por Venezuela cuando otros actores se retiraban o eran expulsados. Con inversiones, préstamos respaldados con petróleo y participación en proyectos clave del cinturón del Orinoco, Pekín se convirtió en uno de los socios más influyentes del sector energético venezolano.

Pero ese poder ahora enfrenta un punto de quiebre. Con el renovado interés estadounidense por reordenar el tablero petrolero de Venezuela y con compañías occidentales preparándose para regresar con fuerza, China corre el riesgo de que su enorme presencia sea reducida, renegociada o incluso desplazada en parte.

Esta disputa no es solo económica: también es geopolítica, estratégica y simbólica. Y se juega en el lugar más sensible de Venezuela: su petróleo.

Cómo China se volvió indispensable para el petróleo venezolano

La relación petrolera China–Venezuela tomó fuerza en la década de 2000, especialmente después de la ola de nacionalizaciones energéticas y el endurecimiento de tensiones con empresas estadounidenses y europeas.

La apuesta china: petróleo a cambio de financiamiento

China se posicionó como un socio financiero clave mediante acuerdos de “petróleo por deuda”. En términos simples:

  • China prestaba miles de millones de dólares.
  • Venezuela devolvía esos préstamos con envíos de crudo.

Esto le permitió a China:

  • Asegurar suministro a largo plazo.
  • Ganar acceso preferencial a reservas.
  • Participar en asociaciones con PDVSA (la petrolera estatal).

Con el tiempo, la relación dejó de ser solo comercial: China pasó a formar parte del núcleo operativo del petróleo venezolano.

Las joyas petroleras de China en Venezuela: Sinovensa y el Orinoco

El mayor valor no está solamente en comprar petróleo, sino en controlar producción y reservas. Ahí es donde China tiene su verdadero “tesoro”.

Empresas chinas involucradas

China participa principalmente mediante dos gigantes estatales:

  • CNPC (China National Petroleum Corporation)
  • Sinopec Group

Ambas entraron en proyectos mixtos con PDVSA y construyeron presencia en áreas donde está el crudo pesado y extrapesado más codiciado: el cinturón del Orinoco.

Reservas bajo influencia china

Según estimaciones de mercado difundidas recientemente, China mantiene participación en joint ventures que concentran enormes reservas:

  • CNPC: participación en un proyecto con aproximadamente 1.600 millones de barriles en reservas.
  • Sinopec: participación en otro proyecto con cerca de 2.800 millones de barriles en reservas.

En conjunto, la huella china en reservas es masiva, superando la escala de presencia tradicional de empresas occidentales en el país.

El problema central: PDVSA, sanciones y producción limitada

Tener reservas no significa producir sin obstáculos. Y ahí China se topó con tres muros:

Deterioro de PDVSA

Los proyectos mixtos dependen de PDVSA, pero PDVSA ha arrastrado durante años:

  • falta de inversión,
  • equipos deteriorados,
  • baja capacidad de refinación,
  • accidentes y paradas no planificadas,
  • fuga de talento técnico.

Sanciones y restricciones

Desde 2019, el endurecimiento de sanciones complicó:

  • exportación directa,
  • pagos,
  • aseguramiento marítimo,
  • contratación de servicios internacionales.

Aunque buena parte del crudo terminó llegando a China mediante intermediarios, el costo operativo y logístico aumentó.

Resultado: control grande, pero rendimiento bajo

China quedó con una posición enorme en papel (reservas y asociaciones), pero con una capacidad real más limitada para convertir ese dominio en producción estable y ganancias sin fricción.

El giro que amenaza a China: el regreso del músculo estadounidense

El punto de tensión actual es que Estados Unidos está empujando un cambio acelerado para reinsertar a sus empresas y aliados en el corazón del negocio petrolero venezolano.

Este movimiento tiene tres efectos inmediatos:

1) Reordenamiento de licencias y actores

Empresas de servicios petroleros estadounidenses ya han dado señales de expansión.

Por ejemplo:

  • SLB (antes Schlumberger) ha comunicado que puede incrementar rápidamente su actividad en Venezuela si se habilitan condiciones regulatorias y de licencia.
  • El mercado también observa la intención de Halliburton de reingresar, con contratación y planes operativos sobre la mesa.

Esto importa porque los servicios petroleros suelen ser la “llave” real del aumento de producción: sin perforación, mantenimiento y tecnología, el petróleo simplemente no fluye a gran escala.

2) Competencia directa por los campos y contratos

Si compañías occidentales ganan nuevas ventajas legales para operar de forma más independiente o con condiciones más favorables, la influencia china puede quedar:

  • renegociada a la baja,
  • subordinada,
  • o desplazada en áreas específicas.

3) Estrategia geopolítica

Para Washington, permitir que un rival estratégico controle infraestructura energética crítica en el hemisferio occidental es un tema de seguridad nacional. Eso convierte el petróleo venezolano en un tablero de ajedrez internacional, no solo en un negocio.

Exportaciones: China sigue siendo comprador, pero ya no controla el entorno

A nivel comercial, China continúa siendo el comprador dominante del crudo venezolano, especialmente en petróleo pesado.

En años recientes:

  • China ha absorbido la mayor parte de los barriles venezolanos exportados.
  • En 2025, los envíos hacia China promediaron aprox. 642.000 barriles por día, equivalentes a alrededor del 75% del total exportado.

Sin embargo, ese flujo también está expuesto:

  • a cambios en licencias,
  • a bloqueos financieros,
  • a presiones diplomáticas,
  • y al regreso de compradores que vuelven a competir por los mismos barriles.

Presencia china en petróleo venezolano (resumen clave)

Elemento¿Qué tiene China?Riesgo actual
Participación en proyectos mixtosAlto nivel con PDVSARenegociación o dilución
Reservas bajo JVMiles de millones de barrilesRiesgo político y contractual
Capacidad de producción operativaLimitada por infraestructuraCompetencia de firmas occidentales
Compras de crudoPrincipal destino del petróleoPosibles restricciones o nuevos controles
Influencia estratégicaAlta por financiamiento pasadoReducción por presión de EE. UU.

El “petróleo por deuda”: el punto más delicado para China

El elemento más sensible de todo esto no es solo perder participación, sino perder la capacidad de asegurar pago y retorno.

China prestó enormes montos a Venezuela durante años. Aunque parte fue repagada, aún existe un componente importante ligado a:

  • acuerdos de suministro,
  • precios,
  • volúmenes comprometidos,
  • y canales de exportación.

Si el marco legal del sector cambia y se reestructura quién tiene prioridad sobre exportaciones e ingresos, China podría enfrentar:

  • renegociaciones difíciles,
  • cobros más lentos,
  • pérdidas indirectas por menor acceso,
  • o reducción de influencia para imponer condiciones.

Nuevo interés internacional: ¿Venezuela vuelve a ser “más atractiva” que México?

Un dato clave es que ciertos sectores empresariales y financieros ya están tratando a Venezuela como un “retorno posible” en inversión petrolera si se consolida estabilidad.

Organizaciones empresariales han sugerido que, con mejoras en reglas de propiedad y estabilidad política, Venezuela podría atraer capital incluso por encima de México en ciertos segmentos energéticos.

Eso alimenta la competencia y acelera la presión sobre los espacios históricamente ocupados por China.

Qué puede hacer China para no ser desplazada

China no está sin opciones. Para sostener su posición, necesita moverse en varios frentes:

Asegurar contratos de largo plazo

Blindar legalmente contratos mediante:

  • acuerdos bilaterales,
  • arbitraje internacional,
  • protección de inversiones.

Aumentar producción (no solo reservas)

La forma más sólida de defenderse es operar más:

  • invertir en tecnología,
  • mejorar recuperación mejorada en crudos pesados,
  • reforzar logística y tratamiento.

Negociar con EE. UU. desde un enfoque pragmático

Si Washington permite compras de petróleo pero restringe participación operativa, China podría:

  • aceptar compra como base,
  • negociar participación selectiva,
  • evitar un choque total que afecte el suministro.

Escenarios posibles para 2026–2027

Hoy, el futuro del petróleo venezolano se abre en tres caminos principales:

Escenario 1: China mantiene presencia pero pierde influencia

China sigue comprando petróleo, pero:

  • pierde capacidad operativa,
  • queda relegada en nuevos contratos.

Escenario 2: Reparto del sector (coexistencia competitiva)

Entra más capital occidental y:

  • China conserva parte de sus JV,
  • pero con menos control político y logístico.

Escenario 3: China es desplazada en activos críticos

El escenario más extremo, donde:

  • se revisan JV,
  • se reasignan contratos,
  • se reestructura el sistema de exportaciones.

Conclusión: China construyó el acceso, pero la nueva era definirá la permanencia

China apostó cuando pocos lo hicieron y logró construir una de las mayores huellas petroleras extranjeras dentro de Venezuela. Ese movimiento le dio influencia regional, acceso a reservas gigantes y prioridad en compras.

Pero el mapa ha cambiado. El regreso de empresas estadounidenses, la reorganización del sector energético venezolano y la competencia por controlar flujos, infraestructura y contratos está abriendo una etapa más agresiva.

En esta nueva fase, China ya no se juega solo el suministro de crudo: se juega el tipo de presencia que tendrá en América Latina durante los próximos años.

Y en Venezuela, el petróleo siempre termina siendo algo más que petróleo.

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